Bienvenidos Amig@s

Y si eres capaz de ver más allá de las palabras escritas en esta hoja, si ves y reconoces en las ideas expresadas aqui, es solo porque la verdad dentro de ti reconoce la verdad afuera. Esa Parte de ti que conoce la verdad, sabe lo que se esta enseñando. -John Roger-

GRANDES POETAS Y OTROS


Mario Benedetti
14/09/1920 - 17/05/2009

La gente que me gusta

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme.
La gente que tiene tacto.

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.

A estos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor.

La gente que nunca deja de ser aniñada.

Me gusta la gente que con su energía, contagia.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

La gente que lucha contra adversidades.

Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.

Me gusta la gente que tiene personalidad.

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.


MARIO BENEDETTI









 Gabriel Garcia Marquez Q.E.P.D. Gabo. 


"Lo único que me duele de morir, es que no sea de amor".

"Nunca dejes de sonreír ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa."

"Siempre he creído que lo más hermoso de la creación es una mujer hermosa"

"Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir no cuando es no"

"No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad"

"Yo creo que todavía no es demasiado tarde para construir una utopía que nos permita compartir la tierra"

"También el amor se aprende"

"Sólo porque alguien no te ame como tú quieres, no significa que no te ame con todo su ser".

"La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener".

"En realidad, el único momento de la vida en que me siento ser yo mismo es cuando estoy con mis amigos"






No se cuantas veces escuche con mi madre este poema, era una tradición escucharla, se nos llenaban los ojos de lagrimas, lagrimas de emoción, ahora mis ojos se llenan de lagrimas y mi alma siente el frío de tu ausencia, ahora mas que nunca escuchar,  leer este poema me llena de tristeza, pero a la vez me siento mas cerca de ti y siento tu mirada, tu mano posandose sobre mi.  Te Amo Madre por siempre.   Carlyn


LAS UVAS DEL TIEMPO 


(ANDRES ELOY BLANCO)...



Madre: esta noche se nos muere un año. 
En esta ciudad grande, todos están de fiesta; 
zambombas, serenatas, gritos, ¡ah, cómo gritan!; 
claro, como todos tienen su madre cerca... 
¡Yo estoy tan solo, madre, 
tan solo!; pero miento, que ojalá lo estuviera; 
estoy con tu recuerdo, y el recuerdo es un año 
pasado que se queda. 
Si vieras, si escucharas esta alboroto: hay hombres 
vestidos de locura, con cacerolas viejas, 
tambores de sartenes, 
cencerros y cornetas; 
el hálito canalla 
de las mujeres ebrias; 
el diablo, con diez latas prendidas en el rabo, 
anda por esas calles inventando piruetas, 
y por esta balumba en que da brincos 
la gran ciudad histérica, 
mi soledad y tu recuerdo, madre, 
marchan como dos penas. 

Esta es la noche en que todos se ponen 
en los ojos la venda, 
para olvidar que hay alguien cerrando un libro, 
para no ver la periódica liquidación de cuentas, 
donde van las partidas al Haber de la Muerte, 
por lo que viene y por lo que se queda, 
porque no lo sufrimos se ha perdido 
y lo gozado ayer es una perdida. 

Aquí es de la tradición que en esta noche, 
cuando el reloj anuncia que el Año Nuevo llega, 
todos los hombres coman, al compás de las horas, 
las doce uvas de la Noche Vieja. 
Pero aquí no se abrazan ni gritan: ¡FELIZ AÑO!, 
como en los pueblos de mi tierra; 
en este gozo hay menos caridad; la alegría 
de cada cual va sola, y la tristeza 
del que está al margen del tumulto acusa 
lo inevitable de la casa ajena. 

¡Oh nuestras plazas, donde van las gentes, 
sin conocerse, con la buena nueva! 
Las manos que se buscan con la efusión unánime 
de ser hormigas de la misma cueva; 
y al hombre que está solo, bajo un árbol, 
le dicen cosas de honda fortaleza: 
"¡Venid compadre, que las horas pasan; 
pero aprendamos a pasar con ellas!" 
Y el cañonazo en la Planicie, 
y el himno nacional desde la iglesia, 
y el amigo que viene a saludarnos: 
"feliz año, señores", y los criados que llegan 
a recibir en nuestros brazos 
el amor de la casa buena. 

Y el beso familiar a medianoche: 
«La bendición, mi madre» 
«Que el Señor la proteja...» 
Y después, en el claro comedor, la familia 
congregada para la cena, 
con dos amigos íntimos, y tú, madre, a mi lado, 
y mi padre, algo triste, presidiendo la mesa. 
¡Madre, cómo son ácidas 
las uvas de la ausencia! 

¡Mi casona oriental! Aquella casa 
con claustros coloniales, portón y enredaderas, 
el molino de viento y los granados, 
los grandes libros de la biblioteca 
-mis libros preferidos: tres tomos con imágenes 
que hablaban de los reinos de la Naturaleza-. 
Al lado, el gran corral, donde parece 
que hay dinero enterrado desde la Independencia; 
el corral con guayabos y almendros, 
el corral con peonías y cerezas 
y el gran parral que daba todo el año 
uvas más dulces que la miel de las abejas. 

Bajo el parral hay un estanque; 
un baño en ese estanque sabe a Grecia; 
del verde artesonado, las uvas en racimos, 
tan bajas, que del agua se podría cogerlas, 
y mientras en los labios se desangra la uva, 
los pies hacen saltar el agua fresca. 

Cuando llegaba la sazón tenía 
cada racimo un capuchón de tela, 
para salvarlo de la gula 
de las avispas negras, 
y tenían entonces 
una gracia invernal las uvas nuestras, 
arrebujadas en sus talas blancas, 
sordas a la canción de las abejas... 

Y ahora, madre, que tan sólo tengo 
las doce uvas de la Noche Vieja, 
hoy que exprimo las uvas de los meses 
sobre el recuerdo de la viña seca, 
siento que toda la acidez del mundo 
se está metiendo en ella, 
porque tienen el ácido de lo que fue dulzura 
las uvas de la ausencia. 

Y ahora me pregunto: 
Por qué razón estoy yo aquí? Que fuerza pudo 
más que tu amor, que me llevaba 
a la dulce aninomia de tu puerta? 
¡Oh miserable vara que nos mides! 
¡El Renombre, la Gloria..., pobre cosa pequeña! 
¡Cuando dejé mi casa para buscar la Gloria, 
cómo olvidé la Gloria que me dejaba en ella! 

Y esta es la lucha ante los hombres malos 
y ante las almas buenas; 
yo soy un hombre a solas en busca de un camino. 
Dónde hallaré camino mejor que la vereda 
que a ti me lleva, madre; la verdad que corta 
por los campos frutales, pintada de hojas secas, 
siempre recién llovida, 
con pájaros del trópico, con muchachas de la aldea, 
hombres que dicen: "Buenos días, niño", 
y el queso que me guardas siempre para merienda? 
Esa es la Gloria, madre, para un hombre 
que se llamó Fray Luis y era poeta. 

¡Oh mi casa sin cítricos, mi casa donde puede 
mi poesía andar como una reina! 
Qué sabes tú de formas y doctrinas, 
de metros y de escuela? 
Tú eres mi madre, que me dices siempre 
que son hermosos todos mis poemas; 
para ti, soy grande; cuando dices mis versos, 
yo no sé si los dices o los rezas... 
¡Y mientras exprimimos en las uvas del Tiempo 
toda una vida absurda, la promesa 
de vernos otra vez se va alargando, 
y el momento de irnos está cerca, 
y no pensamos que se pierde todo! 
¡Por eso en esta noche, mientras pasa la fiesta 
y en la última uva libo la última gota 
del año que se aleja, 
pienso en que tienes todavía, madre, 
retazos de carbón en la cabeza, 
y ojos tan bellos que por mí regaron 
su clara pleamar en tus ojeras, 
y manos pulcras, y esbeltez de talle, 
donde hay la gracia de la espiga nueva; 
que eres hermosa, madre, todavía, 
y yo estoy loco por estar de vuelta, 
porque tú eres la Gloria de mis años 
y no quiero volver cuando estés vieja!... 

Uvas del Tiempo que mi ser escancia 
en el recuerdo de la viña seca, 
¡Cómo me pierdo, madre, en los caminos 
hacia la devoción de tu vereda! 
Y en esta algarabía de la ciudad borracha, 
donde va mi emoción sin compañera, 
mientras los hombres comen las uvas de los meses, 
yo me acojo al recuerdo como un niño a una puerta. 
Mi labio está bebiendo de tu seno, 
que es el racimo de la parra buena, 
el buen racimo que exprimí en el día 
sin hora y sin reloj de mi inconsciencia. 

Madre, esta noche se nos muere un año; 
todos estos señores tienen su madre cerca, 
y al lado mío mi tristeza muda 
tiene el dolor de una muchacha muerta... 
Y vino toda la acidez del mundo 
a destilar sus doce gotas trémulas, 
cuando cayeron sobre mi silencio 
las doce uvas de la Noche Vieja. 












Que importan si son 5 - 10 - 15 - 20 años... los años no importan en el amor... siempre el dolor y el desamor tendrán el mismo sabor....









Amor Eterno

Adolfo Bécquer

Podrá nublarse el sol eternamente;
podrá secarse en un instante el mar;
podrá romperse el eje de la tierra
como un débil cristal.

¡Todo sucederá! Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse 
la llama de tu amor.





Lagrimas Furtivas
Ada J. Barcelo

Cuando el alma se revela
emerge cristalino llanto
cuyas lagrimas consuelan
de aquello que pesa tanto.

Pero aquellas enjugadas
que no pueden ser vertidas
por furtivas por calladas
ellas son las mas sentidas.

Y es que en silencio se expresan
tan solo buscando calma
y luego a su cause regresan



A buscarse un Amante....

¡BÚSCATE UN AMANTE!

Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores.

Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.

Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro: "Depresión" y la infaltable receta del antidepresivo de turno. Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan: ES UN AMANTE.

Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto. Están las que piensan: ¡Cómo es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica! Y también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más. A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición:Amante es: "Lo que nos apasiona". Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir. Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.

A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby...

En fin, es "alguien" o "algo" que nos pone de "novio con la vida" y nos aparta del triste destino de durarY qué es durar? - Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia.

Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana. Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, se vos también un amante y una protagonista... de la vida.

Piensa que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie. Lo trágico, es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, búscate un amante...

La psicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió algo trascendental:

¡PARA ESTAR CONTENTO, ACTIVO, Y SENTIRSE FELIZ, HAY QUE ESTAR DE NOVIO CON LA VIDA!

Jorge Bucay







DOS CORAZONES SE MATAN

(José Antonio Orfila)

Dos corazones se matan y al dolor de la destrucción
sucede el dolor mayor de las soledades intensas.
Dos corazones se matan y ahora bocas desnudas piden perdón al dios de las heridas, rotas las creencias.

Uno miraba el mundo con ojos de niño que creció sin rumbo y buscaba en la belleza el alimento.
Y el otro amó tanto que amó hasta donde pudo,
y por amar es llanto y se está muriendo.

Sólo de mis labios puede brotar el sabor,
el desespero, la templanza, el silencio.
Sólo de mis labios que esperan el aliento.
Pero se agotan como de la inocencia el verdor.

No hay quietud en la mañana.
Las horas transcurren entre ruidos sin forma,
un nido de almas implorantes de amor
que el véspero ciego acalla.

Dos corazones se matan mientras el hambre
acecha por los poblados
y la locura invade el sentir,
y al dolor de la muerte provocada
sucede la vida moribunda.
Y ahora piden los dos que se ahoguen los recuerdos,
encontrar en la memoria las piezas grises del tablero
y darles color a mediodía y calor de madrugada.

Y una palabra estalla, estalla, estalla,
y se hace corpórea, azul, blanca, diminuta marea.
Dos corazones se matan y piden ahora
que los velos caigan como muros de arena.
Y descubren que en los hechos involucrados estaban,
y la guerra infinita y el ser humano,
y el sinsentido de las palabras.

Pero una estalla, estalla, estalla,
y de quimera se transforma en agua,
en caricia sin espinas, en campos abiertos de luz y sin contiendas.
Dame paz y, después, di que amas. Di que amas y no te arrepientas,
pues no son malditas ni amargas las emociones, sino sus dueños con espadas.





LA MARIONETA DE TRAPO

(Johnny Welchd)  


Si por un instante Dios se olvidara
de que soy una marioneta de trapo
y me regalara un trozo de vida,
posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen,
sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más,
entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos,
perdemos sesenta segundos de luz.
Andaría cuando los demás se detienen,
Despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan,
y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.
Si Dios me obsequiara un trozo de vida,
Vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol,
dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.

Dios mío, si yo tuviera un corazón,
escribiría mi odio sobre hielo,
y esperaría a que saliera el sol.
Pintaría con un sueño de Van Gogh
sobre las estrellas un poema de Benedetti,
y una canción de Serrat sería la serenata
que les ofrecería a la luna.
Regaría con lágrimas las rosas,
para sentir el dolor de sus espinas,
y el encarnado beso de sus pétalo…

Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida…
No dejaría pasar un solo día
sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.
Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos
y viviría enamorado del amor.
A los hombres les probaría cuán equivocados están,
al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen,
sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas,
pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.
A los viejos les enseñaría que la muerte
no llega con la vejez sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres
He aprendido que todo el mundo quiere vivir
en la cima de la montaña,
Sin saber que la verdadera felicidad está
en la forma de subir la escarpada.
He aprendido que cuando un recién nacido
aprieta con su pequeño puño,
por vez primera, el dedo de su padre,
lo tiene atrapado por siempre.
He aprendido que un hombre
sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo,
cuando ha de ayudarle a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes,
pero realmente de mucho no habrán de servir,
porque cuando me guarden dentro de esa maleta,
infelizmente me estaré muriendo.

Nota: Este poema se lo habían atribuido a Gabriel Garcia Marquez, el mismo desmintió que fuera de su autoría.






LA CANCIÓN DESESPERADA
(Pablo Neruda)


Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy. 

El río anuda al mar su lamento obstinado.

Abandonado como los muelles en el alba. 
Es la hora de partir, oh abandonado!.


Sobre mi corazón llueven frías corolas. 

Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!

En ti se acumularon las guerras y los vuelos. 

De ti alzaron las alas los pájaros del canto.

Todo te lo tragaste, como la lejanía. 

Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio!

En la infancia de niebla mi alma alada y herida. 

Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!

Era la alegre hora del asalto y el beso. 

La hora del estupor que ardía como un faro.

Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego, 

turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio!

Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo. 

Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio!

Hice retroceder la muralla de sombra, 

anduve más allá del deseo y del acto.

Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí, 

a ti esta hora húmeda, evoco y hago canto.

Como un vaso albergaste la infinita ternura, 

y el infinito olvido te trizó como a un vaso.

Era la negra, negra soledad de las islas, 

y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.

Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta. 

Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.

Ah mujer, no sé como pudiste contenerme 

en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!

Mi deseo de ti fue el más terrible y corto, 

el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido. 



Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas, 

aún los racimos arden picoteados de pájaros.

Oh la boca mordida, oh los besados miembros, 

oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.

Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo 

en que nos anudamos y nos desesperamos.

Y la ternura, leve como el agua y la harina. 

Y la palabra apenas comenzada en los labios.

Ése fue mi destino y en él viajó mi anhelo, 

y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!

Oh, sentina de escombros, en ti todo caía, 

qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron!

De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste. 

De pie como un marino en la proa de un barco.

Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes. 

Oh sentina de escombros, pozo abierto y amago.

Pálido buzo ciego, desventurado hondero, 

descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!

Es la hora de partir, la dura y fría hora 

que la noche sujeta a todo horario.

El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa. 

Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.

Abandonado como los muelles en el alba. 

Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.



Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.

Es la hora de partir. Oh abandonado!.




HAGAMOS UN TRATO
.
Compañera usted sabe que puede contar conmigo no hasta dos o hasta diez sino contar conmigo 

. si alguna vez advierte que la miro a los ojos y una veta de amor reconoce en los míos no alerte sus fusiles ni piense qué delirio a pesar de la veta o tal vez porque existe usted puede contar conmigo . si otras veces me encuentra huraño sin motivo no piense qué flojera igual puede contar conmigo . pero hagamos un trato yo quisiera contar con usted es tan lindo saber que usted existe uno se siente vivo y cuando digo esto quiero decir contar aunque sea hasta dos aunque sea hasta cinco no ya para que acuda presurosa en mi auxilio sino para saber a ciencia cierta que usted sabe que puede contar conmigo 

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